La Glándula Pineal en el camino de la sanación

Por Miguel Sejnaui

Estratega en comunicaciones y coach ontológico

La glándula pineal produce un compuesto llamado DMT Dimetil triptamina, que según algunos estudios científicos, es el alucinógeno más potente conocido hasta ahora. El DMT es responsable de la visualización de imágenes en estado de sueño, y es tan potente que puede llevar la consciencia del hombre a través de viajes en el tiempo y las dimensiones. En el estado inmediato antes de la muerte, se produce gran cantidad de DMT, por eso se le atribuye la capacidad de ingresar la consciencia en dimensiones superiores observando seres desencarnados y ángeles luminosos. La DMT logra estados místicos

espontáneos y para algunos, dentro de la glándula pineal, circula la energía de la vida y simula ser una antena receptora que puede llevarnos al pasado y futuro.

¿Cómo regenerar este portento divino?

Existen varios métodos para revertir el proceso de deterioro de la Pineal tales como frecuencias de sonido especiales las cuales contienen notas claves. Esto ayuda no sólo a su apertura sino también a activarla para continuar el proceso de evolución de la consciencia. Para activarla también es conveniente realizar procesos conscientes relacionados con el ser interior y auto sanación. Por esta razón, la terapia con sonidos, por ejemplo, se coloca a la vanguardia de la medicina holística como un método poderoso para equilibrar la energía humana activando los principales centros de comando desde el cerebro. De otra parte, la Melatonina hormona producida por la Pineal cuya deficiencia se produce por insomnio y depresión, está presente en unos alimentos como avena, maíz, tomates, papas, nueces, arroz, y cerezas, alimentos que se pueden consumir en buenas dosis.

Sus representaciones en el inconsciente colectivo

En los templos antiguos de los sumerios y babilonios se tenía la adoración a la pineal e incluso en el vaticano podemos ver un monumento que tienen en forma de piña; también se ve representada en los bastones de mano de los pontífices de la iglesia católica y grabada en los jeroglíficos en las paredes de las pirámides. Además, en geometría sagrada podemos ver que el ojo de Horus se, corresponde de forma muy similar con una parte especifica del cerebro. Para la religión católica, significa el Poder de Dios, para la masonería, la visión del Cíclope y en el mundo asiático se le menciona como el tercer ojo o centro de la clarividencia y la intuición. En terminología iniciática se le conoce como “La puerta del paraíso” y aun el filósofo francés, Descartes, la definió como “El asiento del alma”.

¿Manipulación o alternativa sanadora?

Vivimos un mundo mediatizado y globalizado. Los líderes saben muy bien cómo llegar a la glándula pineal de sus seguidores. Ante lo cual hay que prevenirse y tomar una actitud crítica. Quienes manejan los hilos de la política, la economía y la religión saben lo que más les conviene, y así mantenerse perpetuamente en el poder y manipular las riendas del estatus al cual pertenecen. Allí el reto de todos aquellos seres que en luz desean acabar con esta manipulación y generar un gran movimiento de despertar de consciencia. Por experiencia propia he experimentado que activando la glándula pineal se potencian procesos creativos y sanadores extraordinarios.

Actualmente usando correctamente mecanismos alternativos como la meditación focalizada, la visualización creativa y la respiración profunda consciente, no solo logran activar la glándula pineal, sino que generan cambios muy positivos en la bio química y energía de personas que han generado enfermedades como el cáncer, crisis digestivas y estrés crónico entre otras.